¿Cómo se hacen las cuentas de vidrio?

Para hacer cuentas de vidrio, tendrás que fundir una varilla fina de vidrio en la llama de un soplete. Cuando el vidrio esté fundido, se enrolla alrededor de un mandril y nos ayudamos de la gravedad para ello. El agujero de la cuenta está formado por el espacio que ocupa el mandril. Una vez terminadas las cuentas se introducen en un horno para someterlas a un recocido y eliminar las posibles tensiones que se hayan generado en el vidrio al hacer la cuenta.

Cada varilla de vidrio tiene su color, y no se pueden mezclar como las acuarelas u otras pinturas para obtener un tercer color con la mezcla de dos. En el caso del vidrio, podemos cambiar el color superponiendo un color transparente sobre otro (transparente u opaco) y obtendremos una variación de color. Cuando trabajamos con el vidrio fundido no vemos el color, solamente vemos un color anaranjado, así que mientras componemos dibujos de colores trabajamos imaginando el resultado. La experiencia es fundamental porque resulta intuitivo saber el resultado que vamos a obtener.

Los dibujos que hacemos en las cuentas de vidrio son el resultado de depositar pequeñas gotas o hilos o trozos de vidrio de otros colores y fundirlos completamente con la base que tenemos. Podemos seguir un patrón de depósito de gotas iguales para conseguir dibujos concretos. Hay otras muchas técnicas que nos permiten hacer muchas cosas para generar dibujos o diferentes efectos en el vidrio.